martes, 26 de agosto de 2014

¿A QUÉ JUGAMOS HOY?

¿A qué jugamos hoy?, dices...
A querernos, digo...
Es divertido al principio, como todos los juegos de niños,
mas luego se vuelve monótono, perverso, inmundo, un mal bicho.
¿A qué jugamos hoy?, dices...
A querernos, digo...
Sin sustancia y sin fundamento.
Nos queremos desde lejos,
en imágenes, en dibujos, en inventados deseos,
desde la ventana, desde el firmamento, desde la nube, desde la arena, desde el cielo,
en ternura arrojada al viento
que se lleva nuestro amor hacía el infinito universo.
¿A qué jugamos hoy?, dices...
A querernos, digo...
Y sonrío con la esperanza llenando mi corazón de amor eterno.
El juego se alarga en el tiempo,
se vuelve esquivo, no resulta divertido, es ya un juego podrido;
machacan sus dados lanzados con la fuerza de cristales rotos,
las canciones hieren, las palabras duelen y jugar es sentir cercana ya la muerte.
¿A qué jugamos hoy?, dices...
A olvidarnos;  de repente, digo...
Me he inventado un cruel juego que también duele.